Tengo tanta hambre que me podría comer un elefante relleno de pollos bañado en crema de chipotle con una ensalada de algas, estrellas y corales! :D  Voy a buscar algo rico en el directorio de happy food, pediré comida a domicilio mientras veo “El amor es ciego”, porque quizá voy a tener mal del puerco bien cañón jaja Lo bueno que me acompaña mi novio, así que tengo todo lo que podría desear, comida comida comida, cine y amor <3

Tengo tanta hambre que me podría comer un elefante relleno de pollos bañado en crema de chipotle con una ensalada de algas, estrellas y corales! :D  Voy a buscar algo rico en el directorio de happy food, pediré comida a domicilio mientras veo “El amor es ciego”, porque quizá voy a tener mal del puerco bien cañón jaja Lo bueno que me acompaña mi novio, así que tengo todo lo que podría desear, comida comida comida, cine y amor <3

UNTITLED


La sangre huye de tu cuello a mi cuello
el sudor crece incrustado a tu piel
y a la insondable mariposa de tu boca
que me llama

Hay que yugular la espera
antes de que esta noctámbula herida
sangre de nuevo
y nos separe

Cuando la luna nos dé a beber de su sabia
estaremos lejos
inhalando el alucinante aroma de nuestros cuerpos
fulminante encanto lascivo

Yo viviré
soñando tus ojos encarnizados
que me olvidarán por siempre
hasta encontrarme en la tierra

En el dominio de la nada
en el vacío de las piedras
donde soñará tu alma de agua
y sepultaré tus manos en mi cama

-Mi amor platónico escribió esto, y yo por el azar lo leí…

y lo memoricé.

EL QUE SIENTE CÓMO TODO DESAPARECE


En el tajante universo
su ciudad no es la que piso
ni su siglo este que paso.

Si nunca nunca amaremos
unidos el mismo tiempo,
déjame siquiera, vida,
su noción en la memoria;
las veces que me acercaba,
ya casi sin discreción,
inhalando con esmero
para conseguir olerlo;
cuando un día, sólo por suerte,
en mi mano sembró un árbol,
tuve nervios por raíces
que recordaban su tacto;
y tuve nervios por rosas
relámpagos permanentes
en el cielo de mi mano,
¡pero el trueno de su voz!
-aquel sonido preciso-
¿cómo reproduciría,
para cortar el silencio
que domina mi cabeza,
el monumento de voz
con la exacta arquitectura?

Dame de vuelta la imagen
que juré llevar idéntica
hasta acostarme en la tierra.
Mi imaginación le altera
con frecuencia las facciones,
y llego a divinizar
lo que revivir no puedo.
Hoy, te detesto memoria,
no consigo distinguir
entre elementos de anhelo
y como fue su mirada.
Un recuerdo suyo que
nada de él tiene ya
sino el poroso esqueleto.

Fue casi nada: pasó
junto a mí en las escaleras;
no pido que se repita,
ni verlo en la calle un día,
¿qué es demasiado acaso
desear que al cerrar los ojos
sienta su andar junto al mío,
la vibración en el aire
producida por su cuerpo
alterándome de nuevo?

Casi nada fue ese instante
pero hoy sumergiría
completo todo el presente.
Sólo pasó junto a mí…
¡Dios! ¿No pudiera la mente
sentir la seguridad
de proteger un momento?

Veo opaco en mi cerebro
cada que lo tuve enfrente,
más se extiende la amenaza
cada vez bajo mi cráneo:
seguirá yéndose el tiempo
y me quedaré sin su sombra.

Las memorias se degradan
como si fueran corpóreas.

Desde siempre fue imposible,
tuve nada y sigo solo,
pero antes en las noches
aún sintiendo su mirada
la tristeza se ahuyentaba
al soñar con el día siguiente;
lo que amaba, lo que siento,
hoy levemente recuerdo,
si pasaran unos años
no tendría nada de eso.

Olympus Mons

COMO FRANKENSTEIN

No es suficiente con abrazarte en los árboles todavía, imaginarte bajo las mismas nubes, tener a mi sombra como tu presencia concreta.
Dios, la naturaleza vive sola de ti, al terminar de crearla la olvidaste.
Porque sé que eres Dios, que la creación se debe a ti. Lo sé porque reconozco tu estilo y rastro en todo lo de este planeta. Bajo cielos de nostalgia me envicio de tus hojas perfectas y espacios de tierra o cemento, mientras espero tu segunda llegada, profetizada.
¿O quién, si no tú, fue mi creador? ¿Quién más pudo haber construido esto? Dios, en mis manos y voz puedo reconocerte, duermo rodeado de mis propios brazos, y con mis dedos que tú formaste seco un llanto sin sonido ni esperanza.
Dios, ¿recuerdas el abrazo?
Me habría ahorcado hace tantos meses si supiera que al salir del cuerpo me atraerías a tu diestra, pero no habitas en el cielo, respiras como yo. No me sirve vivir y nada consigo si me mato.

… Ilusión, regresa, sumerge esta realidad.

Valles Marineris